Castigo


Para que sirviera de ejemplo a los inquietos de los tiempos futuros —nuevo Prometeo—, los dioses lo inmovilizaron en medio de su ruta y le hicieron esperar, inútilmente, la muerte.

Come lo que se le ofrece. En su mesa no hay caprichos ni deseos. —Bebe lo que le dan. Ni pide más ni quiere menos. —Ama y odia a compás ajeno. —Duerme sin sueños.

Una gota de dolor cae diariamente en nuestra vida. Una diaria gota de dolor no entristece, no eleva, no redime, no desespera, no sugiere, no fermenta, no crea, no conduce siquiera a la melancolía. Una gota diaria de dolor deprime, aminora y envilece. Una gota diaria de dolor entontece y afea. Del pequeño dolor nace la envidia, nace el despecho, nace la actividad pequeña que mantiene las virtudes menores de la especie: vigilancia, astucia y prudencia. Del pequeño dolor nace el deseo de la pequeña alegría —negación muscular del dolor—. Del pequeño dolor nacen los gestos de reforma social y los planes de felicidad. El pequeño dolor es hecho económico. —El dolor y la alegría deben tomarse a chorros..