La Arquitectura Utilitaria

 

También en el periodo barroco, lo mismo que en el siglo XVI, fueron necesarias las obras hidráulicas. El abastecimiento de las poblaciones hizo necesario en algunos casos la construcción de acueductos desde los manantiales hasta las fuentes del interior de la población. En la capital se construyeron los de Chapultepec y Tacuba, ambos de origen prehispánico, de uno de los cuales se conserva un corto tramo de veintidós arcos en la Avenida Chapultepec; terminaban en fuentes, ya desaparecidas, salvo la del Salto del Agua, ahora colocada en la huerta del Convento de Tepotzotlán, Estado de México; la que se levanta en el lugar original es una réplica. Morelia y Querétaro pueden citarse como ciudades en las que todavía hay acueductos barrocos.

Es importante también el de El Sitio, Estado de México, dentro de los dominios jesuitas, imponente masa constructiva de enorme altura, que no fue terminada sino hasta después de la Independencia.