Con las manos enlazadas

 

No seré el poeta de un mundo caduco.
Tampoco cantaré el mundo futuro.
Estoy preso a la vida y observo a mis compañeros:
están taciturnos mas nutren grandes esperanzas.
Junto a ellos considero la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos apartemos.
No nos apartemos mucho, vayamos con las manos
enlazadas.

No seré el cantor de una mujer, de una historia;
no hablaré de suspiros al anochecer, el paisaje visto desde la ventana,
no distribuiré enervantes o cartas de suicida.
No huiré a las islas ni seré raptado por serafines.
El tiempo es mi materia, el tiempo presente, los hombres
presentes,
la vida presente.