Sonetillo del falso Fernando Pessoa

 

Donde nací, morí.
Donde morí, existo.
Y de las pieles que visto
muchas hay que no vi.

Sin mí como sin ti
puedo durar. Renuncio
a todo cuanto sea turbio
que odié o sentí.

Ni Fausto ni Mefisto
a la diosa que ríe
de nuestro íntimo juego

heme diciendo: habito
más allá, soy aquí, ninguno,
mas no soy yo, ni esto.