Niño-dios

 

Villancico para cantar
cualquier día del año.


TENEMOS que ir a verle.
Él es un niño-dios.

Nació en la casa apuntalada.
(No es Navidad en las iglesias.)
Él es un niño-dios.

Su padre gana poco y bebe mucho.
(Las varas no florecen en su mano.)
Él es un niño-dios.

Su madre va por las esquinas.
(Jamás ha visto ningún ángel.)
Él es un niño-dios.

No tiene cuna ni pesebre,
ni hay buey ni mula. (Sólo un gato.)
Él es un niño-dios.

No irán pastores a adorarle.
No habrá presente de los Magos.
(Falta la estrella que los guíe.)
Él es un niño-dios.

Hay mil herodes que lo acechan,
no hay un Egipto que lo acoja.
La cruz le espera a cada paso.
Él es un niño-dios.

Nació en la casa apuntalada,
es feo, triste y malpocado.
Pero tenemos que ir a verle;
besar sus pies desnudos
(acaso nos perdone nuestras culpas),
porque es un niño-dios.