De Todo lo más por decir (1971)
 

Algunos

Yo no sé muchos nombres de volcanes o selvas;
esta parte del mundo para mí representa
unas doscientas almas (digo
doscientas por decir) que miran a lo lejos
de distinta manera cada una
con cierto dejo de común azoramiento.

Oigo silbar el viento rústico,
no rehúyo cantar a nuestra fauna
ni soslayo la tierra mitológica; pero
esta parte del mundo se refleja
mejor en tal estela de miradas
sensibles a las mías;
fosforescentes aventuras desiguales
que hienden el sigilo de la ronda.

Caras, dolientes cuerpos, vientres, lenguas,
doscientas vidas en redondos números,
orbes a media luz, capaces
de llamar a mi puerta buscando cualquier cosa
o trayendo consigo como dádiva
sus horizontes preferidos.