que haré
me mataré
te mataré
lo mataré
no sé

un excelente estudio dionisíaco
sobresale del agua
mientras clavan poetas
sutiles sobresaltos

qué haré
comeré
beberé
soñaré
no sé

suena una campana en lo alto
del Rialto
las palomas se avientan en vuelos suicidas

no sé
qué haré

el día tiende alfombras de cristal
los edificios se sostienen en el aire
el silencio se acumula
el diafragma se perfora
y los mundos se desploman

se oye un grito
astillado
que se clava en el minuto
caen olvidos
y besos
apagados
y perros
apaleados
y cuchillos
asesinos

giran cuartos de hospitales con sus cóncavos delirios
poblados de ruidos infinitesimales que despiertan y

sostienen el desvelo yo yo yo
yo

lo vi
se quedó en mis ojos y

lo olvidé

y ahora
qué haré