en el anfiteatro del silencio
poblado de mariscos
allí donde pululan hormigas con alas que son piedras
preciosas
perdí un caracol
que me daba la hora

y me encontré de pronto ante un espejo
que me preguntó
quién eres

agitada multipliqué mis caras
recordé niños que había sido y sueños que había querido
ser
y momentos largo tiempo perdidos
presenté mil verdades sucesivas que caían en silencio
hasta confesar
soy todo
y quedar convertida en un sistema de sistemas que
giraban
en un silencio espeso