Nota Introductoria

 

La literatura brasileña ha llegado a considerarse como una de las más iluminadas e intensas del presente siglo. Bastaría mencionar figuras de la dimensión de Manuel Bandeira, Drummond de Andrade o Cecilia Meireles en la poesía y Machado de Assis o Guimarães Rosa en la prosa para percatarnos de su estatura. En los años 45, finalizada la segunda guerra mundial, aparece un grupo de jóvenes poetas que participan de lo que sería el movimiento modernista en su tercera fase1. Ellos son: Lêdo Ivo, Thiago de Mello, João Cabral de Melo Neto, José Paulo Moreira da Fonseca, Octavio Mora, entre otros. Y al lado de estos, Fernando Ferreira de Loanda quien nace en Luanda, Angola, en 1924, y que inmerso en una tradición propensa al asombro, a la rebeldía y a la connaturalidad de los fenómenos humanos, ha destacado como uno de los principales protagonistas de la literatura actual de Brasil.

Su formación y sus preocupaciones literarias se constituyen sobre dos premisas fundamentales: su actividad específicamente creadora y su afán por difundir, a través de Orfeo2, dentro y fuera de su país, la obra de sus coetáneos, A él debemos las más completas e importantes antologías de poesía moderna de Brasil por cuya compilación ha contribuido a determinar, desde una perspectiva global y visionaria, lindes de conocimiento y referencias de carácter crítico, proyectando la trascendencia y el auge de la vanguardia brasileña.

Es necesario agregar que Fernando Ferreira de Loanda no se ha limitado al estudio y a la difusión de la poesía brasileña. Entre otros, tiene en prensas un amplio volumen de poesía portuguesa moderna y otro de la nueva poesía argentina. Y por sus conocimientos e interés, se distingue como un escritor preocupado por las manifestaciones literarias de Latinoamérica en general.

Su obra, que abarca a la fecha una actividad de 35 años, no es, como podría pensarse, de muchos tomos. Publica Equinoccio, en 1953 y De amor y del mar, en 1964. Marinero de manos de viento, es su último libro de poesía, de próxima aparición.

Si inicia la publicidad de sus primeros textos en los años 45, 46, su continuidad, si bien espaciada, nos llega hasta hoy. Así su breve bibliografía poética, compuesta de pocos volúmenes, rigurosos y vehementes, resumen el mundo de un poeta de sólida cultura, lúcido, legible, descifrable, cuya característica esencial es la diversificación temática. Su obra va desde la introspección dramática, pasando por el testimonio de la frustración en estrecho vínculo con la rabia, hasta el poema altamente neosimbolista o histórico como es el caso de la "Oda a Bartolomé Dias". Poesía ceñida, imbricada en un suelo fértil, ausente de retórica, nostálgica y llena de anhelos, críptica a veces, sexual, de profundas reflexiones morales, autobiográfica, crítica, donde predomina la síntesis y se citan, en un tiempo creciente, oloroso a la sal del mar, la ternura y la reconciliación, la desesperanza y el miedo, la duda y el misterio, el hombre y sus maneras delicadas y también el azar y la muerte.

La traducción de los presentes poemas, revisados y autorizados por el autor, es el testimonio abierto de la admiración; por lo tanto, sobrepasando las dificultades de vertir poesía de una lengua a otra, no pretendí hacer traducciones perfectas, meta imposible, sino destacar un mundo poético vigoroso y vasto y darlo a conocer.

Maricela Terán


 

1La poesía modernista brasileña se divide, formalmente, en tres etapas: La Semana de Arte Moderna (1922), la segunda fase, 1930 y por último la Generación del 45. El concepto "modernista" difiere radicalmente del "modernismo" usado en Hispanoamérica.

 
 
 

2Orfeo, editorial fundada por F. Ferreira de Loanda, ha editado lo más sobresaliente de poesía en los últimos años.