Poema para los estudiosos y biógrafos

 

No me expliquen:
prisma de mil caras,
soy insondable, abisal.

La poesía no es un espejo,
es un estado momentáneo.
Si me retrato, luego me desdigo,
me transfiguro, horizontalizando
mis emociones e incertidumbres.

Amo lo imprevisto,
me duele lo que adivino;
no me ofrezcan banquetes masticados.

La claridad no la llevo en la superficie:
es necesario un cuchillo para hacerla brotar;
id a la médula, soy cuarto creciente en la luna llena.

No me expliquen por las palabras,
por el bigote o por la pipa.