Azuma Kondo


Barco de guerra



Escarnecido, alguien ríe.
Una dama vasta... Su vestido de baile elegante y lujoso.

Un barco de guerra gigantesco.
La proa del barco... Escudos. El costado del barco.

La enorme cadera de la dama.
Escarnecido, alguien ríe.



Tarde de otoño temprano


Así pues, yo
caminando por una calle tranquila de muchos templos.
Muros largos, las puertas de los templos alineados
Arboles enormes que sombreaban la calle.
El canto de las cigarras.

Repentinamente, de la puerta de un templo
salió un hombre.
Al tropezar conmigo me miró
con una cara como diciendo "¡Caray, ya me descubrieron!".
Inmediatamente
desapareció en otro templo.
Ese hombre, ¿quién era?
Ese hombre con un descolorido gorro de soldado, camisa
verdeoscura, zapatos militares.

¡Ah, aquí también fantasmas de la guerra!
¡En un callejón olvidado, habitación de otro fantasma de la
guerra!



Bandera nacional


Hijo mío, hoy es un día festivo
¿Por qué izaste una bandera blanca?

Padre, de la bandera del Sol Naciente
sólo expulsaron al rojo.