Donde se explica el espíritu
e índole de esta glosa

 

No por vana jactancia ni prurito de gloria,
escribo este pastiche calcado de la historia
del preste don Joan Ruiz, de felice memoria.

En el nombre de Dios y del su hijo Jesús,
los jóvenes poetas alumbran con la luz
que robaron a Góngora o a San Juan de la Cruz.

Dios quizá los castigue como a don Prometeo,
pero entretanto yo, al buen preste saqueo,
no como igual, ni émulo, mas como corifeo.

A poetas y damas vedada está la dura
caminata por esta impávida llanura.
A damas y poetas de ambígua envergadura.

Pues no embalsama, el aire flor ni aroma ninguna;
del sudor y. del polvo la molestia se aúna,
y en las noches no alumbra ni lucero ni luna.

Habrá sujeto y verbo, descripción y argumento;
templará el prosaísmo todo lírico aliento,
y de poesía pura habrá un cinco por ciento.

Y aun habrá moraleja. Ya desde aquí contemplo
surgir entre la hirsuta madeja de un ensiemplo,
verdades opulentas y falsas como un templo.

Bueno es que tenga el hombre cualquiera religión,
cuantimás el poeta que es todo corazón;
yo el mío doy a la Virgen en esta invocación:

(Breve glosa al Libro de Buen Amor)