Suite doméstica


"Margot está en la ventana..."


I

Te digo que quiero quedarme
a vivir en la ducha.
No comprendes de inmediato,
pero después te ríes
y tus dientes son compasivos
e irónicos.
Tienen la complicidad
de los quince años juntos.

Te digo que no quiero salir de la ducha
y tú, sentada junto a la ventana,
cepillas tus cabellos
pausadamente.

Desde la ducha te envío mi despedida,
y el torrente organiza
el trágico naufragio del jabón.


II


"Una ofrenda
de dos que aunque pecaron
han vivido."


Mientras me dices
que ya estás cansada del café,
de los huevos fritos
y de la pedagogía activa,
haces cuentas, las siempre
equivocadas cuentas optimistas,
y te ríes de lo que pasó anoche.

Me dices que convendría copular.

(Una luna de agencia de viajes
anda sobre los edificios.)

Esta semana se cayó un cuadro
y un amigo derrotó al viejo sillón.
La casa peligra… copulemos.


III


"Todo fue brillante
menos el final."


Porque soy un señor domesticado
que escribe versos
y gesticula en los parques,
digo que nada pido.

La vida ha derramado su cornucopia
sobre mis zapatos.
Tengo un auto, dos trajes,
diez pañuelos, y me puedo comprar
nuevas corbatas.

Me inquietan las jornadas submarinas.
Sé volar y lo hago raras veces.

Aquí paré mi tienda. Sólo espero
esa fiesta nocturna. Me moriré
cuando el placer termine.


"La vita non é sogno."



IV DECLARACIÓN FINAL


"Irascor tibi sic meos amores?
paulum quid lubet allocutionis,
maéstius lacrimis Simonideis."


Exploro el domicilio. Me gusta
este desorden vivo.
Cuando la casa siente
que se pega a la tierra
empieza a protestar,
decide irse,
y los libros se llenan de humedad.

Dos veces vimos ya la misma arena.
Nunca somos los mismos.
Es tiempo, amada gente, de largarnos.


de Cuando el placer termine