III

Amarillo

 

Desde temprano las jóvenes sonrosadas lanzaron
luces de bengala voces y colores sonoros
en la lejana capilla del poniente…
¡Talán talán! Se lanzó desde las campanas el viento
y todo el mar en la lejanía ¡tilín talán!
apacienta campanitas locas.

Y ahora van las jóvenes desnudas de la cintura para arriba
con grandes cestos pezones carmesí capricho de la
espiga
inclinada con una mariposa en el rebelde seno derecho.
Tres cuatro dieciséis ochenta cien
van y se pelean los hijos de la tierra reina de la
vegetación
van e inflaman con trompetas pasiones de fuego en las
trojes
queman forraje funden monedas incensan polen
de azafrán tanto que el regazo de la tierra se pone a
temblar
el éter se enfurece con ráfagas amarillas y todo relampaguea
y hierve con azufre en la playa con cañaverales en el
campo.

¡Niñas no! Con qué corazón llegarían a puerto los
ruiseñores
¡No! Con qué estremecimiento de agua surgirían las
pérgolas
Cómo cabría el cielo en una concha rosada
¡Niñas! Cómo adivinaría la luz a través de sus ojos.