IV

la Anaranjada

A Andrea Kampas

 

Fue tanto lo que la embriagó el zumo del sol
que inclinó la cabeza y aceptó convertirse
poco a poco en la pequeña Anaranjada.

Mientras tanto brillaban azulados los siete cielos
mientras tanto palpaban un fuego los cristales
mientras tanto centelleaban las colas de las golondrinas
Se sorprendieron arriba los ángeles y abajo las jóvenes
se sorprendieron arriba las cigüeñas y abajo los pavos reales
y todos juntos se reunieron y todos juntos la vieron
y todos juntos le gritaron: Anaranjadita.

Se embriaga la vid y el escorpión se embriaga el mundo
entero
sin embargo el aguijón del día mantiene el dolor
la garza enana entre los gusanitos le dice
el golpe del agua en los momentos dorados le dice
el rocío en el labio superior del buen Bóreas le dice:

Levántate pequeña pequeña pequeña Anaranjadita
como te conoce el beso nadie te conoce
ni siquiera te conoce el sonriente Dios
quien con su mano extendida en la llameante resolana
te muestra desnuda a sus treinta y dos vientos.