V

Azul claro

 

Con qué facilidad paso de tus ojos al cielo
de la manga de agua al rostro del mar
de tu pequeño dedo a la estrella de zafiro
Fama esperanzada de la luz espacio inmenso
lo que observo con la mirada me alimenta.

Lo que percibo con el tacto me alimenta
cuerpo fresco del mar o aire
esfera del sueño intocable o fría pompa de jabón
la geografía de tu virginidad que no me importa
una tela de seda para pisotearla
un cuenco de campana cristalina para los sordos
que visten de corcho a su muñeca más pesada.

Mi muñeca es tu muñeca es la azulita
completamente desnuda que se divierte agujerada con
los astros
y se baña en la noche y hace cosquillas a los grillos.

Pero ni la gota de la Aurora bebida por lo azul
ni la resurrección de la maldad del ruiseñor
ni el girar del trompo ni el desmayo
del momento que dispersa en el vacío las plumas de ganso
beben de tu frente de la fuente que llaman libertad.