VI
 

Llamaron al día por el lado bueno
despertó el agua dentro de la tierra
fría voz recién nacida
que mezcla desde lejos la colonia de algas.

Con caricia de heliotropo no teme
quizá el huerto salga al abismo
mano con mano van los enamorados
cuando repican las campanas del sol.

Salud eco yegua
casco y ala de la ladera
nube y prado sin segar
azules brazadas del viento.

Los pájaros inmaduros a la deriva
van a grabar la primavera en las nubes
y todas las cosas que la alegría jamás nombró
ahora tienen sed de la felicidad del mundo.

Ten sed del mundo la ropa masculina te sienta bien
deberás encontrar tu origen femenino
recorriendo una y otra vez la pradera estrellada
de la cual huyeron las anémonas.