Y bendito el fruto de tu vientre

—Maternidad divina, Maternidad espiritual—

Amor, que de sus bienes hace gala
y su medida es no medir favores,
a quien hizo merced de sus amores
en consiguientes dones le regala.

Contigo pudo en superior escala,
darte la flor y su vergel de flores,
darte la gracia y darte admiradores,
darte la estrella y su estrellada sala.

El fruto de tu vientre fue bendito
y se colmaron todos los anhelos:
mas no quedó a la causa circunscrito.

Y arrastras al aroma de tus vuelos,
con tu Hijo, pastor de lo infinito,
las dos terceras partes de los cielos.