Piel de Tigre


Isla de tres pasos
con las uñas izquierdas tostadas a la lumbre de la chimenea, sin miedo ya del tizón que blande el Hombre, y te rayó con arte: sabe de formas simbólicas; tú nada—
recordar sobre ti que por un άπαξ; se han perdido imperios
y callar sudando hasta el deshielo,
hundiendo los dedos en tu contrapelo imposible,
como Buda invocando el testimonio de abajo;
y cuando los torrentes se suelten y el fuego se apague y la
serpiente retire la capucha,
parpadear de asombro:
se zambulló la muchacha y con el cabello empapado hay
que reconocerla por los hoyuelos.