Sínope


(Bien me acuerdo, bien me acuerdo:
un crepitar monótono en la garganta,
un cuerpo inerte que nada contesta,
yo en pie, delirándome de ganas y de rabia—
cuerpo entero, armonioso, deseado;
besarlo ¿para qué?—
y lo besé, por supuesto;
no me supo amargo, poetas,
tibio, salaz, terciopelo,
porque así era,
y medio minuto forniqué con ello
y mi clamor resonó en la habitación sola—

otra vez cuerpo desnudo, quieto;
quietas sombras sublimes de ella misma en su piel,
sombra de nariz, sombra con pezón, negra pincelada,
maleza indiferente
bajo la luz a medias
—oh descriptio puellae, qué absurda eres cuando está
borracha.)
¿O siempre?



(Inédito, 1983)