Mariposas


Y en los vasos empañados un gusto distante como en frío
crisol del alba. Qué afán incurable de hojas secas en las
luces, ahí arriba,
de antifaces marcados con polen y ceniza
de otra lumbre. Del susurro a las pausas, toda la noche
un quehacer inacabable —jirones cobrizos, zozobra rumbo a
las grandes lluvias
siempre posibles.
Dijera el día
en qué cortezas o sinsabores,
en qué ciudades hindúes devoradas hace siglos por la selva
son a las alas oscuras clemencia los derroches del sol
egoísta, y al rumor
medida cierta este lance de espadas que empieza.

 

(Notuelles)