Final


Hermano, cualquier libro te parece una enfermedad vencida.
Pero quien te habla está en la tierra.
Está en el agua, en el viento.
O todavía más lejos.

Con esta hoja cierro las puertas y guardo las llaves.
Estoy en alguna parte, allí abajo o arriba.
Apaga tu vela y pregúntate,
el vivido secreto ¿dónde se fue?

¿Permaneció aún en tus oídos alguna palabra?
Desde el cuento de la sangre
pon el alma hacia la pared
y la lágrima hacia el ocaso.­­