El oscuro esplendor 


Calma

Avisos

   


Calma

 

       Este silencio,
   blanco, ilimitado,
       este silencio
del mar tranquilo, inmóvil,

            que de pronto
rompen los leves caracoles
por un impulso de la calma,

        ¿se extiende acaso
de la tarde a la noche, se remansa
tal vez por la arenilla
de fuego,

           la infinita
playa desierta,
                 de manera

        que no acaba,
quizás,
       este silencio,

       nunca?

 


Avisos

 

En este jueves décimo y tranquilo
    del clarísimo mes, descubres
nuevas señales y prodigios nuevos
    de la humedad en la pared.

Que ya no son fiestas ni son misterios
    sino materia de estupor:
el joven ama el ruido de la muerte
    pero el viejo teme su olor.