Muestrario del mundo o libro de
las maravillas de Boloña



Paraíso
Heraldo


 

Paraíso

 

Ir con las niñas de la mano
por un aire tan puro que ilumina
su sola transparencia los desganos
de quien no más se lo imagina.

Y estar donde el estar es la manera
de ser en que se cumple todo,
los castos árboles y la quimera
tal como son y nunca de otro modo.

 


Heraldo

 

Hacia el bosque galopa, precedido
por el eco remoto de la trompa.
¿Qué noticia traerá –la capa al viento–
capaz de conmover las soledades?

Quién lo manda o a quién —no lo sabemos
ni de dónde vendrá. Pero nos basta
ver que cruza los páramos vacíos
un heraldo veloz hacia la sombra.