S&Q


Quinteto
Leyenda
Canta en mí
Desastre de los cuerpos
(Fragmento)
Conclusión


Quinteto

 

Ven al fin

De este sueño hay un bosque de cristal
Siguiendo las colinas
Se llega a su encuentro
Blanco y pulido recuerda el vuelo
De la quimera
Todas las horas que de vuelo lleva

Nada puede negar su clara existencia
Sin exigirse esplende
Jóvenes ni dioses lo sustentan y es
El apoyo de forzada utopía
La que llevaran héroes y hombres
En época augusta

Nadie tampoco entregaría sus alas
Sus joyas a cambio de un reflejo
(Formas del ser que en siluetas reposa)
Pero cuántos lucharon
Proyectaron su vida al solo eco
De la leyenda

Igual nosotros damos cada día
Cada palabra en las esferas
Que mantienen y barajan al fondo
Enardecida sangre tibio aliento

Ven el mundo del ensueño
Forja un hombre y sus alegorías
Y cómo se concierta y entrevera
Su duración bajo lo nuestro
Pues todo lo que huyó de sus confines
Nos viene de ellos como sol
Y sustento.


Leyenda

 

Una extranjera a. mariyó a más datos
De Hispania y 23 años y un par de luces bien puestas
Id. 2 caracoles (donde oí donde bebí) y un campo
De miel bajo los párpados
(Temor tal vez disfuerzo) 
                                         Y 
                                              Un extranjero con pelos
Y señales aunque fuera de forma
Y en el trigésimo anni, etcétera.
Amaron se perdieron en un puntito
De París cuando bello 
                           —Rétenlos memoria—
Y donde se podía ir en contra
Por los más mínimos meandros “Patria religión et al.”
Y proseguir después de todo
Pasos de lince son en llano minado
Fugitivos los dos se ampararon
En soledad y silencio
El suelo más exacto a su quimera
De prisa (todavía en las colinas) libraron su vivir
A despecho del cielo


Canta en mí

 

Canta en mí poesía
Arranca de mi boca este silencio
Y vayan mis voces como llamas
Y vientos por el cielo
Así nadie los oiga
Porque el sonido es otro
Que los hombres ya no sienten

Todo suena dicen
Sin embargo mi lengua sigue omisa
Mis labios tercamente sellados
En un instante el odio bajará
Luego el amor
Y mi corazón será un clavo ardiendo
Qué harás tú poesía por ser menos

Palabras hay
De donde no hay alcanzan
A aquel que no escucha
Ni siquiera detiene su alma a oír como se dice
Porque todo es tan falso
Completamente separado el mundo de los cuerpos
De ahí que el tiempo pasa
La vida pasa más precipitada

Canta en mí poesía
Que al menos mis voces
No queden rezagadas



Desastre de los cuerpos

 

Vivo este cuerpo con la certeza que el silencio 
                                                [ha de ser total
Todos los años sacudidos por una furiosa angustia 
                                               [vienen a decírmelo
Ved pues lo vivido
Una cabeza dos manos cinco sentidos en pos del universo
Astros rotos perdiéndose aquí y allá.
Todo lo que una existencia fue quemando al precio de su
    designio
Como si vivir fuera al embate de un futuro sádico y feraz

Ved aquí mi cabeza
La ligera luz de mis tobillos
El cauce todavía visible de mis párpados
Vedme aquí en un derrumbamiento de cenizas
Para que otro viento más cruel
Y despiadado me disperse

Vida mía dorso que fue estrella
Dios que eras humano al contacto de mi corazón
Tornen a ti los más puros elementos
Y seas lo que mis labios en su mayor prodigio
De altivez y cólera no saben repetir
Mis dedos no pueden gobernar y más bien perdidas
Flechas lanzan por el yermo del cielo

A pesar de la mudez ya absoluta
A pesar de los miles de planetas que rotan vagantes el 
    desastre
A pesar de la desolación de los cuerpos y sus alas de 
    plomo

Seas


(Fragmento)

 

Una palabra vino (en la música descendía
El cosmos íntegramente real)
Como la aurora la vimos vaciarse en nuestro pecho
Invicta llegó hasta la linde de los sueños
El canto de los pájaros y de los hombres
Anunció lo que explayara su corazón
Quisimos tapar tanta claridad y los miembros
De leche rebotaron
Una palabra en fin contra la muerte
Y a la que enfrentan la angustia
El terror y a veces la nada
El tallo de hueso queda temblando
Las verdes esferas en el aire
Como quien mide la respiración y lleva desenvainados
Los nervios por una ácida recámara
La lucha es más allá del albedrío
Más allá del ser y sus aletas de vidrio
Más allá del sustento solar
Pura presencia de mineral en el vacío
(En la ribera del sueño la espuma del mundo era blanca
En la ribera del pensamiento la espuma del mundo 
                                                               [era negra)
Entre pensamiento y sueño los cuerpos caían como 
                                                          [gastado rocío
Entonces la palabra vino
Como la aurora entró con sus trazos reales
Cómo no la oímos cómo encerró toda verdad
Pero fue un canto o la onda trabada en los labios 
                                                         [de estiércol
Para ti realidad para el mundo una utopía
Subiendo y bajando abismos humanos
Reténla atrapa con tu decir raudas enseñas
Ya no (un) ser murmurante y fluido sino (el) permanecer
Poseyendo tus vestigios azules
La vida leve y también el cuerpo
Lo llevado y presentido por las más remotas especies
Donde el saurio es la flama es
Oh manteniéndonos despuntándonos
Si volver fue vivir
Nuestra vida estos emblemas


Conclusión

 

El hombre es su deseo y a medida
Que cunde la sombra es real
Pues qué vivir sino el acto de un deseo
A menudo se advierte ese camino
Nos sujeta una sólida pisada
Proclámanos real el fondo puro de una cuchara
Y no lo reconocemos
El reverbero dejamos pasar porque la sombra perturba
Tiran los miembros y nos someten
Pasado el astuto muestra mentidos confines
No el centro el suelo dibujándose en la sangre
Y al que tendremos como un sueño a las criaturas
O las sombras a un rostro
Allí convergen las fontanas
El rayo azul de la delicia
Cuando se logra tal precisión el deseo nos conduce
E interminada va la silueta en las tinieblas
Adonde acechan anatomías glaucas
Y esa precisión (en su máximo poder) no viene de fuera
De muy hondo procede
Y es tierna mas implacable
Hasta volvernos al principio
El descubrimiento de la efigie extraviada
Perseguida en sueños
Candorosamente forjada hacia lo alto
El hombre es justamente su materia
Ceñido en un cuerpo es todo el mundo
Y los espacios que una creación despliega
Originalmente verdad luego armonía
Todas las yemas dispuestas a lo lejos
Así la vida vuela
Eternidad abre tus alas