Los ángeles de la iglesia del Rosario


Los ángeles son feos.
Sus brazos rollizos
se extienden hacia
un vacío que simula
ser el Paraíso.
Son ángeles de madera:
¿sus pies hinchados
sufren elefantiasis?
¿Sus alas rotas
son de pajaritos
muertos a pedradas?
El fondo de la cúpula
es la mayor altura
que el ojo humano
en busca de Dios
puede alcanzar.

Las rosadas mejillas
de los ángeles obesos
dilatan su sonrisa
de beatitud.
Y en el oscuro sagrario
una luz bermeja
esconde el corazón
de un Dios invisible
que sostiene a los ángeles
y deforma a los hombres.