Por última vez

En la iglesia de nuevo se abre el ataúd
y los acompañantes vuelven a contemplar
el rostro del difunto.
Oh, Muerte, ¿dónde está tu victoria?
Todo sepulcro es una cuna en el suelo del universo.
Como la araña que hace estremecer la hierba
fuiste apenas un instante. Nadie te encontrará
cuando vuelvas a renacer entre las estrellas.