Cuarta poesía vertical (1969)
 

7

Una mosca anda cabeza abajo por el techo,
un hombre anda cabeza abajo por la calle
y algún dios anda cabeza abajo por la nada.

Tan sólo tú no andas esta tarde,
a menos que las ausencias puras
inventen otra forma de andar que no sabemos:
andar cabeza arriba.

Exploraremos el encuentro del amor y la piedra,
el viaje de la mano a su duelo,
la playa de banderas con que sueña la sangre,
la fiesta de ser hombre cuando el hombre despierta
y se cae en el hombre,
la fábula que se convierte en niño,
la mujer necesaria para amar lo que amamos
y hasta lo que no amamos.
Y exploraremos también el espacio vacío que dejaste
                                                               [en tu poema,
el espacio vacío que dejaste en cada palabra
y hasta en tu propia tumba
para alzar el futuro.

Allí te encontraremos
y juntos echaremos a andar cabeza arriba

(A Paul Eluard)


46

Las palabras son pequeñas palancas,
pero no hemos encontrado todavía su punto de apoyo.

Las apoyamos unas en otras
y el edificio cede.
Las apoyamos en el rostro del pensamiento
y las devora su máscara.
Las apoyamos en el río del amor
y se van con el río.

Y seguimos buscando su suma
en una sola palanca,
pero sin saber qué queremos levantar,
si la vida o la muerte,
si el hecho mismo de hablar
o el círculo cerrado de ser hombres.