Usted es la culpable (1983)


Usted es la culpable

I

Estos versos sus noches sin consuelo
llevan la vida de la muerte implícita
son movimiento hueso abstracto
    y tienen un origen
        Usted
por quien pregunto inútilmente
en la taberna del olvido


V

Amanecer sin mácula
obsérvese Usted misma en estas líneas
humildes, saturadas de cordura.
Cuente bajo sus aguas días,
lunas en el jarrón del año,
sublimación de los dibujos
que narran beso a beso la tortura
que Usted le infiere a un caballo ciego,
abandonados sus heniles
        a las llamas.


VI

Usted es la culpable.
Lo sabe el aire origen de mis versos.
Deudos son de las horas ateridas
las noches recontadas por los cristos
ululantes echados a su puerta
en espera, ya sarna sus desvelos,
        del pan inexorable
que nunca
        nunca
            cae de sus labios.


VII

La palabra amor, cuantas veces
apacentaba sus rebaños
en mis ríos,
Usted, pastora de sus transparencias,
alongaba las horas del paisaje.
Todo el crepúsculo era suyo.
Más de un agonizante
detuvo el curso de su fuga
al esperar la sombra generosa
de larga noche cómplice,
que Usted había demorado.


IX

Otros ríos vendrían a mi puerta
a llamar con nudillos apremiantes
        en busca apasionada
del joven Garcilaso petrarquista.
Vida es alma trascendiendo
el largo duelo de su noche.
Su imagen a mi imagen,
las aguas; lágrimas que llevan
en su curso palabras tan culpables
como el silencio en llamas
de los llorosos ríos delincuentes.


X

Obsérvese la piel, tatuajes
son rosas sublimadas,
veneno de palomas tristes
en sus poros con dulce vehemencia;
licores extraídos a la aurora,
bébalos. Son palabras con amor.
Usted amablemente las produjo.
        Usted
        y sólo Usted
        es la culpable

Salid sin duelo, lágrimas corriendo.