Versos órficos


En el umbral de una puerta oscura,
A la derecha, corre bajo un álamo
El agua del olvido.

A la izquierda brota la corriente de la memoria,
Helado cristal como un licor frío.
El agua de la memoria se estanca en mi corazón.

De allí beben mi alegría y mi zozobra;
En su ribera acampan los sabios;
Yo les diré: tengo miedo de morir.

La imagen derramada del tiempo
Se refleja en mi memoria;
Su hermoso espejo no está agrietado.

Soy hija de la tierra negra
Pero también del cielo constelado
¡Abridme la puerta de la gloria!