XXX

Todas las verdades están latentes en las cosas,
Ni se apresuran ni se resisten a nacer,
No necesitan el fórceps obstétrico del cirujano,
Para mí lo ínfimo es tan importante como todo lo demás,
(¿Qué puede ser mayor o menor que el tacto?)

La lógica y los sermones nunca convencen,
La humedad de la noche se filtra profundamente en mi
alma.

(Sólo lo que por sí mismo se prueba a todo hombre y
mujer es tal,
Sólo tiene valor lo que nadie niega).

Un minuto y una gota mía sosiegan mi cerebro,
Creo que los terrones húmedos se transformarán en
amantes y lámparas,
Y un compendio de compendios es la carne de un hombre
o de una mujer,
Y que está en la cima y en la flor el sentimiento que los
une,
Y han de ramificarse desbordadamente de esa lección
hasta hacerla omnífica,
Y hasta que todos nos deleiten y nosotros a ellos.