Tres Sonetos de Amores Prohibidos

 
I.

En mi lecho anestesiado
tuve un sueño de cometa
de barcos, velas, veletas,
tuve un sueño de pecado

Un sueño como blindado
de treinta puertas secretas
y de misteriosas grietas,
un sueño casi sellado

Soñé que estabas conmigo
tú eras mi solo testigo
Soñé que me penetrabas,

que con lascivia me amabas
y tu cuerpo junto al mío
formaban sólo el vacío.


II.

Yo te amaba hasta el delirio
mas allá de lo que miro,
sabes que por ti deliro
por ti, mi tez es de cirio

mis venas son de martirio
Pero yo ya me retiro,
pongo en mi florero un lirio
erguido, blanco, morado,

en su belleza sellado
y sigo pensando en ti
infernal mi frenesí

Ante tu cuerpo
yo me quedo absorta,
me juego en ti la yugular, la aorta


III.

Por la calle tú has visto los traseros
de las mujeres, que el sudor transpira
y con sus culos abultados giran
a la iglesia los miércoles primeros

Van tocadas con velos y sombreros
que al arrebato del pecado inspiran
y en contra del incienso ellas conspiran
Tú has mirado sus talles traicioneros

De lascivia tus ojos se han llenado
Al mirarlos, ejerces tú el pecado
Tus sueños son de iglesia y de lujuria

de deseos frenéticos, de furia
Yo he sentido unos celos infernales
pensando en tus deseos municipales.