Recopilación tardía
*
Esta demora
es anemia
de óxido y ceniza;
pero al menos así
por un momento
todo se reanuda.


*
Se estableció el silencio
el día en que por descuido
extraviamos
los instrumentos terrestres
de la lluvia.


*
Las naves se congregan
con mínimo retraso
y el desembarco empieza
entre rondas y cánticos
de ancianas fugitivas.


*
Tenemos la encomienda
de recabar fragmentos de agonía
del arcángel feroz
que inmóvil canta
detrás de la ventana.


*
Un insecto que baila
de pronto queda ciego:
su hazaña se acabó
en el crecimiento.


*
Sólo quedó un rumor
como alusión continua
a la sorpresa
que sugirió
el inicio inerme
de su historia.


*
El encuentro se da,
no hay cerradura hostil.

La contraseña,
en la aldaba adormecida,
narrará todos los pormenores
del augurio.


*
Los designios se cumplen así,
inesperadamente.
Sin un sonido previo.
Por eso el hierro y las migajas
son siempre perceptibles,
agobiantes,
como la comunión sumisa que no acaba
o el oficio transitorio
que nos convoca a la vigilia inútil.

Entonces muy pocas cosas se vislumbran.
Tan sólo, algunas veces,
la llama que se agosta
en los retratos sin silueta
del socavón
que en nada nos concierne.


*
Todo fue primordial
en la jaula baldía,
donde sueños de andamios,
canciones y combates
se dieron a menudo.
Ahí se urdió
el acabamiento
que nunca tuvo
un motivo sustentado.


*
En los postigos
y en la fatiga del portón
tantas veces abierto,
se instaló
el alarido quemante
de la pascua.

No hubo santo y seña:
el croquis se hizo polvo
muy cerca
del cristal ahumado.


*
Los salmos graduales irrumpieron
en el momento preciso
del relámpago,
cuando la hoguera dio sosiego
a la región
de la humedad extensa.

Nada contó.
La infamia y la rutina
se hicieron solidarias.


*
De los pasillos
que van al escondrijo
surge lo inevitable:
resonancias y limbos
que nunca se restauran.


*
En esas aulas,
donde se habló
de predicciones y teoremas,
recopilé,
hacia el fin del eclipse,
cantigas tutelares
de futuros suicidas.