Para nombrar a España con amor
 
País que venías a mi encuentro sin sospecharlo
             (¿o era yo la que caminaba hacia ti?)
que estuvo siempre detrás del mar, con su aliento
    de sal
             y el deseo de la primera golondrina.
Es posible que un día me reconozca en ti, en tu olor de
              semillas, en tus flores recién cortadas,
en tu morada donde la libertad me reciba como a un
         huésped deseado.

Es posible.
             ¿Golpearía yo a tus puertas si no te amara?