Basura

 

Basura es el nombre
de la piel que arrastro:
ven a mirar acércate
sí realmente
a todo esto que ahora sucede
a través de las calles
largamente ensombrecidas:

La gente pasa otra vez
vuelve a pasar
con los difíciles huesos
anudados a la espalda:
Mira esas manos
metidas entre fideos
y arroces descompuestos:

Y esos rostros
que mastican el propio diente
desfibrado y tenaz:
No hablo ahora
de los hombres pequeños
balbuceantes que apenas chupan
una teta de cuero confuso
un pezón de trapo alucinado:

Nada digo entonces
no menciono perros galopantes
ni caballos suspirando
de sed y desventura:

No me ocupo de pájaros
ni de gorriones oscuros:

Gaviotas chillantes y asesinas
no tienen aire abierto
en mis palabras:

Pero digo que los vientos del verano
llevan una espina de frío
inmóvil en su fuego:
esos vientos beben un olor
de trizados metales
de cuchillos coagulados
de cobijas sudadas y cagadas por la muerte:

Y vuelvo a decir no
a las canciones lejanas
al beso que fermenta
en las almohadas
al sueño alterado
en el sopor de los párpados:

Basura es el nombre
que pisan mis zapatos
y la lengua se encoge
en su saliva
permanece como un sórdido animal
de imposibles palabras:

No hay arenas aquí
derrotadas por el Sol
y su semen transparente:

No están los pinos las vides
los flamboyanes los abedules
los magueyes las higueras:

No está la verde sal
de los mares iluminantes
ni el sabor del ron
en las bocas que amamos:

Pero sí acércate entra
con todo tu rostro
en este espejo
descarnado por la luz:
impuro es el cristal
que se traga gestos en tensión
y ademanes desgajados:

Y las calles siguen fluyendo
ahora que la lluvia
declina y el calor abre
sus espinas despiadadas:

Salta del entrelabio
un vómito inesperado
se encrespa la fiebre
en la tormenta
de un corazón carcomido
por los coágulos
se adensan en el suelo
las babas declinantes
que la noche acumula:

Basura es el nombre
de las palabras que arrastro
de las lágrimas escuchadas
en un vientre
que la violencia del amor
inflama y destruye:

Nombres son
nada más que otros nombres
atados a esta lengua
nada más que designaciones
indicios rumorosos
rumbos oscuros
sobre una región blanca o amarilla:
Basura son también
fermentada en ritmos de avidez
bocas incesantes
labios tronchados
tubos temblorosos
gases quemados por todos los fuegos
del día de hoy:
tiempo aplastado
entre sábanas muertas:

Y tú mira
en este único momento
la mugre caída
como un fruto terminado
fuera de tus párpados
como una figura de polvo
flotando en el barro
de la calle que no acaba de pasar:

Ven a ver tu cara
metida entre las hojas
clavada en la hierba que se pudre:
tu sonrisa tan sin carne
que los jugos se hunden
en un pozo estrecho de acidez:

Ven a mirarte
caminando sola o solitario
por encima de un légamo
oloroso a moscas moribundas
a pieles de frutas masticadas
a hocicos de viejos perros
totalmente entristecidos
porque en ellos lo humano
se perdió en el rápido vértigo
de un ala reseca
de una semilla quebrándose
de un sucio ladrillo de silencio:

Porque nada completo existe
debajo de estas burbujas crepitantes:
qué luz enrojecida saltará
desde tantas vísceras en desorden
desde tantas raíces despedazadas
tantas banderas sin imagen
sin aire liberado sin ningún color:

Por eso aquí tampoco aparecen
los pájaros anunciantes del verano
los árboles del cielo verdecido:
para qué tocar
el nombre de las golondrinas
la dimensión de los tallos
las ramas los troncos insaciables:

Solamente palabras
solamente basurales suciedad
desechos sonidos restos
gritos barreduras aliento
ripios desperdicios barrizales
carroña sílabas:

Solamente palabras
aquí son nombradas
escritas con intención de sangre:

Ven a escarbar
en medio del humo destripado
de las cáscaras hambrientas
mientras se levanta el verano
en sus fuegos finales
y transcurren los esqueletos
de los carros
los carretones descalzos
las carretas agobiantes:

Y tú que has venido
a dar testimonio
ya no eres
lo que eres
porque tampoco serás
lo que serás:

Y todas las palabras no son
solamente estas palabras:
deben crecer tal vez extenderse
más allá del nombre
de la basura que nombran y arrastran
por la áspera ciudad
donde cruje el silencio.