Preguntas para tu piel

 

Es éste el tiempo
en que la sangre vuelve
a su estatuto de palabra interrumpida?
Es éste el olvido que recuerdas
para ser una oscura
desmemoria entre nosotros?
Qué brazos te empujan
o te atraen
con fuerza rechazada
que regresa?
Y la lluvia caerá
como un cadáver de piedra
en los mares
que crecen sin espuma?
Y este rostro que tanto resplandece
bajo tu piel aún desconocida:
es una sola señal
que borrarán las sábanas
es una astilla de vidrio
reposando sin luz
entre manteles?
De este mismo rostro se apartan
ya las bocas
los dientes y las lenguas repitiéndose
para que tu piel presente
—de olor de aire
de ropa ahora envejecida—
se pregunte que yo también soy piel
y muchas otras cosas
que ruedan carne abajo.