Sosteniendo el mundo

Tan pesada
la solitaria carga del amor.
Tan brutal la realidad.

Escinde a los amantes
y los lleva a ser devorados
por la calderilla del gasto diario.

Mientras algo en ti
pide la oquedad de un hombro
donde reposar,
el látigo del pensamiento
castiga esa inesperada ternura.

Sólo la insensata poesía,
en cambio,
tiende puentes
hacia nuevos,
maravillosos abismos.