Pescado danés

Los gatos de Venecia
tienen patas como borlitas de sauce.
Se deslizan cariñosos
con la piel limpia como bálsamo.

Los gatos de Venecia
tienen ojos penetrantes como estrellas.
Te atrapan fácilmente con la luz de la pupila
porque la gatita es cortesana del sur.

Los gatos de Venecia
son cortejados día y noche.
Invitan al beso ronroneando
cuando el sol y la luna los lamen.

Los gatos de Venecia
tienen el paladar más fino del pueblo de las góndolas.
Ah, si no es pescado danés
enseñan las garras y bufan.

Pequeñas gatitas venecianas se venden                                   por pescado para sus flacas madres
en el crepúsculo
y yo, en silencio, lloro.