Mariposas

 

Altas,
en el poco cielo de la calle,
juegan dos mariposas amarillas,
crean sobre el seriado semáforo
un imprevisto espacio,
luz libre hacia lo alto,
luz que nadie ha mirado,
a nada obliga.
Proponen la distracción terrestre,
llaman hacia un paraje
—¿paralogismo o paraíso?— donde
sin duda volveríamos
a merecer un cielo,
mariposas.