De Júbilo
 

Estar
Llorar



Estar

 

Lo que quiero es estar,
y estando, no dejar que el agua se detenga,
como un pez lujurioso,

estar, y estar moviéndome en el aire
para que como en aspas todo avance
hacia un júbilo movible,

nada más estar me gusta,
y si la tierra no para de menearse,
no cesa de frotarme,

sé que estando nada más
habré de ser caldero de cenizas

nomás de puro estar.

 

 


Llorar

 

Queriendo abrir mis ojos, cerré mis ojos;
no sabía qué era qué.
Me tenía ocupado el sentimiento.

Ese modo mecánico y viejo de decir que se le salen a uno
        las lágrimas
me pasaba;
casi no pude contenerlas
pues aunque dijera para mí que no
lo otro decía dentro de mí que sí, que llorara,

que la triste vida sólo comprende el día que se está
        viviendo
y si el día entero quiere llorar, que llore;

se dirá que se ha vivido una vida de lágrimas,
y punto.