Compañeros

 

Hasta que tú te olvidas
—así funciona el Poder—
en el laberinto de los mataderos
te transformas.

Te inunda un sentimiento alterno,
escaso en las antorchas es el fuego,
tientas y los muros
te resultan fríos y ajenos.

Solitario como nunca,
los últimos, los probados
por el tiempo, compañeros
a quienes tú dejaste,

¿por qué y por cuál Poder?
Tú no ves la orilla,
sólo tu dolor
que se reaviva,

y lo que significa esa condena
lo sentiste sólo con los años,
mas antes que tú lo comprendieses
habían callado ya los compañeros.