Debió de importarles*


Soy casi un vagabundo.
Esta terrible ciudad de Antioquía
ha devorado mi riqueza;
esta ciudad con su cara forma de ser.
Pero soy joven y gozo de buena salud;
hablo perfectamente bien el griego
(conozco a Platón y Aristóteles al revés y al derecho,
a los oradores, a los poetas y a quien deseen saber).
Sé de asuntos militares
y tengo amigos entre los jefes mercenarios;
también estoy dentro de la administración:
pasé seis meses en Alejandría, el año pasado
y tengo conocimiento (lo cual es de utilidad) de las cosas
de allí,
las ideas de Kakergetis, sus fechorías, etcétera.

Así que me considero bien capacitado
y justo el hombre para servir a este país,
mi querida patria Siria.
En lo que me pongan trataré de ser útil, es mi intención:
pero si por algún motivo, no me lo permiten
(conozco bien a esos dirigentes, ¿tengo que decirlo ahora?),
si no me lo permiten, no tengo la culpa.

Antes que nada veré a Sabino
y si ese tonto no me pone atención,
iré a su oponente, a Grypos,
y si ese idiota no me toma,
iré directamente a Hercano.
Uno de los tres querrá mis servicios de alguna forma;
en cuanto a mi conciencia, está tranquila
por la indiferencia con que escojo:
los tres son igualmente dañinos para Siria.

Pero, yo arruinado, ¿cuál es mi culpa?,
desgraciado de mí, estoy tratando de ser alguien;
debió de importarles a los dioses
el crear un cuarto hombre, honesto,
y con gusto yo iría con él.

1930


* Cavafis llama kakergetis (malefactor) a Ptolomeo que en vida era llamado el "Benefactor" porque este rey que comandó Egipto de 145 a 116 a.C. es recordado por los historiadores griegos como un ejemplo de maldad y libertinaje. Sabino derrotó a Demetrio Nicator II pero fue derrotado y muerto por Antíoco VIII, llamado Grypos (nariz de gancho), quien reinó en Antioquía de 125 a 96 a.C. Hercano, hijo de Simón Macabeo, reinó de 134 a 104 a.C.